El control migratorio, tras el arribo al destino, suele ser para muchos pasajeros uno de los momentos más tensos del viaje. En esta instancia, las autoridades verifican la identidad del viajero y que el ingreso al país cumpla con los requisitos legales vigentes. Según el país, la nacionalidad del pasajero y el contexto migratorio, el control puede ser más o menos riguroso.
En numerosos aeropuertos, el proceso incluye controles biométricos, como reconocimiento facial y/o toma de huellas dactilares, además del escaneo del pasaporte. Estos procedimientos son habituales y forman parte de los controles estándar en fronteras internacionales.
- Antes de viajar, verifica que cuentas con toda la documentación exigida por el país de destino. En la mayoría de los casos, el pasaporte debe estar vigente durante toda la estadía y muchos países exigen además una vigencia mínima restante de 6 meses al momento del ingreso, independientemente de la fecha de regreso. Revisa también si necesitas visado, certificados de vacunación o formularios migratorios o sanitarios obligatorios.
- Completa con anticipación los formularios requeridos. Algunos deben realizarse en línea antes del viaje y otros durante el vuelo o a la llegada. En ciertos aeropuertos, el control comienza en kioscos automáticos donde se escanea el pasaporte y se registran datos biométricos.
- Ten a mano la información esencial, en formato digital o impreso: pasaporte, dirección de alojamiento, reservas, itinerario básico y datos de contacto. Poder mostrar esta información de inmediato suele agilizar el proceso.
- Durante el encuentro con el personal migratorio, mantén la calma y responde con claridad. Un comportamiento excesivamente nervioso, contradictorio o evasivo puede generar dudas y derivar en preguntas adicionales.
- No respondas nada que no entiendas. Si existe una barrera idiomática o no comprendes una indicación, solicita aclaraciones antes de responder o firmar cualquier documento.
- Responde únicamente lo que se te pregunta. Brindar información adicional innecesaria o cambiar el relato a medida que avanza el control es uno de los errores más comunes y puede derivar en una revisión adicional.
- No mientas bajo ningún concepto. Las autoridades migratorias cuentan con sistemas de verificación y bases de datos. La información falsa puede derivar en demoras, controles más exhaustivos o incluso la denegación de ingreso.
- Evita bromas o comentarios irónicos. El control migratorio es un procedimiento formal y cualquier declaración se toma de manera literal.
- No tomes fotos ni grabes videos. Las áreas de migración suelen tener prohibiciones estrictas sobre el uso de cámaras y teléfonos móviles.
Si el pasajero no posee nacionalidad o residencia en el país de destino, es habitual que el agente migratorio realice algunas preguntas básicas. En países con altos niveles de inmigración irregular, los controles pueden ser más detallados.
Responde de forma breve y coherente con tu documentación: turismo, visita a familiares o amigos, estudios o trabajo.
Declarar “trabajo” o “estudios” como motivo del viaje suele exigir el visado correspondiente y documentación de respaldo. Indicar tu ocupación habitual no equivale a decir que vas a trabajar en el país de destino.
Evita expresiones ambiguas como “vengo de turismo y veré si consigo trabajo”, ya que sin autorización laboral puede generarte problemas.
Es habitual que el agente migratorio consulte por la ocupación del pasajero. Responder a qué te dedicas no implica que vayas a trabajar en el país de destino.
Si realizas trabajo remoto para una empresa o clientes en otro país, aclara que tu actividad no se desarrolla para el mercado local ni implica empleo dentro del país que visitas.
El alojamiento puede ser un hotel, un alojamiento temporal (como Airbnb u opciones similares) o la vivienda de un familiar o conocido.
En el caso de hoteles o alojamientos temporales, es recomendable contar con la reserva confirmada y poder mostrarla en el teléfono o impresa si te la solicitan. Si te hospedas en la casa de un residente, ten a mano el nombre completo, la dirección y un medio de contacto de la persona que te recibe.
El período declarado debe ser coherente con el régimen migratorio o visado aplicable a tu nacionalidad. Nunca indiques un tiempo superior al autorizado.
En muchos destinos, el personal migratorio puede solicitar un comprobante de salida, como un pasaje aéreo de regreso o de continuación del viaje, o incluso un boleto terrestre o marítimo. Este documento demuestra la intención de abandonar el país dentro del plazo permitido.
Algunos países exigen demostrar medios económicos suficientes para el tiempo de permanencia declarado. Esto puede acreditarse mediante efectivo, tarjetas de crédito o débito internacionales, y en algunos casos documentación adicional.
Recuerda que existen límites para el ingreso de dinero en efectivo sin declarar, frecuentemente alrededor de 10.000 USD o su equivalente, según el país. Verifica siempre la normativa específica antes de viajar.
Contar con un seguro de viaje es altamente recomendable, incluso cuando no sea obligatorio. En algunos destinos o regímenes migratorios, disponer de una cobertura médica mínima es un requisito de ingreso.
Las respuestas deben ser breves, claras y coherentes con la documentación presentada. La clave es la consistencia entre motivo del viaje, duración de la estadía, alojamiento, pasaje de salida y medios económicos. No es necesario justificar más de lo que se pregunta.
Ser derivado a una segunda revisión es más común de lo que parece y no implica necesariamente un problema. Puede tratarse de controles aleatorios, verificaciones adicionales del sistema, coincidencias de datos personales o la necesidad de corroborar información o documentación.
En la mayoría de los casos, tras la verificación adicional, el pasajero es autorizado a continuar su ingreso. Es importante mantener la calma, seguir las indicaciones del personal y esperar sin discutir ni alterarse.
Si viajas con menores de edad, verifica con anticipación si necesitas documentación adicional, como autorizaciones de viaje, ya que algunos países lo exigen para la entrada, salida o tránsito.